REDACCION KLKNEWYORK.COM
BRICK TOWNSHIP, NUEVA JERSEY. — El tradicional canto de los gallos se ha convertido en motivo de controversia en un municipio de Nueva Jersey, donde las autoridades decidieron prohibir la incorporación de nuevos ejemplares en zonas residenciales, tras recibir numerosas quejas de vecinos afectados por el ruido.
El Concejo Municipal de Brick Township, ubicado en el condado de Ocean, aprobó por unanimidad una ordenanza el pasado 13 de octubre de 2026, con la finalidad de atender las constantes denuncias relacionadas con los cantos de estas aves a diferentes horas del día.
La disposición había sido presentada inicialmente el 22 de septiembre, luego de que funcionarios municipales analizaran las preocupaciones de residentes que aseguran que el ruido afecta su tranquilidad y descanso.
Los gallos cantan durante todo el día
La administradora municipal, Joanne Bergin, explicó que las quejas relacionadas con los gallos representan el segundo motivo más frecuente de reclamaciones por ruido que recibe el municipio.
Según la funcionaria, el problema no se limita al canto de estas aves al amanecer, como tradicionalmente se cree, sino que se extiende durante diferentes momentos del día.
Bergin señaló que las denuncias dirigidas al Departamento de Cumplimiento de Códigos, a los concejales y a la Alcaldía aumentaron considerablemente durante el último año.
La situación generó dificultades para las autoridades, debido a que las infracciones por ruido requieren que los agentes policiales puedan constatar directamente las molestias denunciadas.
¿Qué establece la nueva prohibición?
La ordenanza impide mantener, introducir, criar o reproducir nuevos gallos en las zonas residenciales del municipio.
Sin embargo, establece una excepción para los propietarios que ya poseen estas aves legalmente y cuentan con instalaciones autorizadas por la oficina municipal de zonificación.
Estos residentes podrán conservar sus gallos durante el resto de su vida natural, pero no tendrán autorización para reemplazarlos cuando mueran, sean vendidos, transferidos o retirados de la propiedad.
De esta manera, las autoridades buscan reducir gradualmente la presencia de gallos en los vecindarios sin exigir el retiro inmediato de los animales que cumplen las normas existentes.
Vecinos denuncian que el ruido comienza desde temprano
Durante las discusiones municipales, residentes expresaron su preocupación por los cantos repetitivos que, según explicaron, pueden comenzar alrededor de las cinco de la mañana y continuar durante gran parte del día.
Algunos vecinos manifestaron que presentar denuncias ante la Policía resulta complicado, especialmente porque los agentes deben comprobar el ruido para determinar si existe una infracción.
El concejal Derrick Ambrosino explicó que la propuesta surgió después de varias reuniones del comité municipal de uso de terrenos, donde se analizaron las quejas recibidas.
Un municipio con tradición avícola
La decisión resulta particularmente llamativa por la historia de Brick Township, una comunidad que durante décadas mantuvo una importante actividad relacionada con la cría de aves y la producción de huevos.
Con el crecimiento residencial y el desarrollo urbano, antiguas áreas agrícolas dieron paso a comunidades donde las viviendas se encuentran mucho más próximas unas de otras.
Actualmente, las autoridades municipales buscan establecer un equilibrio entre la tenencia de animales domésticos y el derecho de los residentes a disfrutar de sus hogares sin molestias excesivas.
¿La prohibición afecta a todo Nueva Jersey?
No. La ordenanza corresponde exclusivamente a Brick Township y no constituye una prohibición general de gallos en el estado de Nueva Jersey.
Otros municipios mantienen sus propias regulaciones sobre la crianza de aves, las instalaciones permitidas y los niveles de ruido.
La nueva disposición representa una respuesta local a las quejas vecinales y abre nuevamente el debate sobre la convivencia entre residentes y propietarios de animales en comunidades urbanas y suburbanas.