El Concejo Municipal aprobó la llamada Ley de Romanch con 40 votos a favor, tras la muerte de un turista de 18 años en Central Park. La medida establece la eliminación gradual de los carruajes y contempla asistencia laboral para sus conductores y protección de los animales.
NUEVA YORK. — Una de las atracciones turísticas más emblemáticas de la Gran Manzana tiene los días contados. El Concejo Municipal de Nueva York aprobó este jueves 22 de octubre de 2026 una legislación que establece la eliminación gradual de los tradicionales carruajes tirados por caballos en Central Park, poniendo fecha al cierre de una actividad que forma parte de la historia de la ciudad desde el siglo XIX.
La iniciativa, conocida como Ley de Romanch (Romanch’s Law), recibió el respaldo de 40 concejales y establece el 1 de junio de 2028 como fecha para poner fin a la operación de los carruajes.
La legislación también dispone la elaboración de un plan de transición para los conductores, propietarios de pequeños negocios y otros trabajadores que dependen económicamente de esta actividad.
Una tragedia que aceleró la decisión
La aprobación se produce después de la muerte de Romanch Mahajan, un joven turista de 18 años, quien falleció en junio de 2026 tras ser lanzado de un carruaje cuyos caballos se habían descontrolado en Central Park.
El caso reactivó las preocupaciones sobre la seguridad de los pasajeros, peatones y animales, en un parque que, según el Concejo, recibe más de 42 millones de visitantes anuales.
En honor al joven fallecido, los legisladores dieron su nombre a la nueva iniciativa.
Durante años, organizaciones defensoras de los animales, representantes de la industria y autoridades municipales habían debatido el futuro de estos recorridos, particularmente por los riesgos relacionados con el tráfico, las altas temperaturas y las condiciones de trabajo de los caballos.
¿Qué pasará con los conductores y sus negocios?
Uno de los puntos más importantes de la nueva legislación es la protección económica de los trabajadores.
La iniciativa ordena a la administración municipal establecer un programa de transición laboral que incluya oportunidades de empleo, orientación profesional, ferias de contratación y acceso a programas educativos.
El gobierno municipal también deberá estudiar posibles compensaciones para los propietarios, considerando el valor de los negocios, las licencias y los equipos utilizados.
Además, la presidenta del Concejo, Julie Menin, anunció la creación de un grupo de trabajo con representación del Concejo, la administración y el sector laboral para acompañar el proceso.
No obstante, la ley no garantiza automáticamente una indemnización específica para cada propietario o conductor. Los mecanismos concretos deberán desarrollarse durante la transición.
¿Qué ocurrirá con los caballos?
La legislación también establece medidas para proteger a los animales cuando dejen de prestar servicio.
Los propietarios deberán certificar, a más tardar el 1 de junio de 2027, que los caballos no serán vendidos ni transferidos para sacrificio, reventa con ese propósito, utilización en otro negocio de carruajes o cualquier otro destino considerado inhumano.
Las autoridades municipales deberán colaborar con los propietarios para facilitar opciones de retiro adecuadas.
La legislación permite que los dueños conserven la propiedad de los animales, siempre que cumplan las disposiciones correspondientes.
Una tradición que comenzó en 1858
Los carruajes de caballos comenzaron a circular por Central Park en 1858, inicialmente como medio de transporte, antes de convertirse en una de las experiencias turísticas más reconocidas de Nueva York.
Durante décadas, visitantes nacionales e internacionales han utilizado estos recorridos para conocer el parque, especialmente en áreas cercanas a la Quinta Avenida y las principales entradas de Manhattan.
Sin embargo, esta actividad ha estado acompañada de controversias sobre el bienestar animal y la seguridad pública.
Uno de los incidentes que intensificó el debate ocurrió en agosto de 2022, cuando un caballo llamado Ryder se desplomó en una calle de Manhattan. A partir de ese caso, se impulsaron nuevas propuestas para retirar progresivamente los carruajes.
Tras diferentes intentos legislativos que no prosperaron, el Concejo aprobó finalmente la iniciativa este 22 de octubre.
Reacciones encontradas ante la decisión
La presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, defendió la aprobación al considerar que responde a preocupaciones de seguridad pública, bienestar animal y protección de los trabajadores.
Por su parte, el concejal Christopher Marte, patrocinador de la legislación, destacó que el período de transición permitirá buscar nuevas oportunidades económicas para quienes dependen de esta actividad.
Organizaciones como ASPCA, NYCLASS y PETA respaldaron la votación por considerar que ayudará a proteger a los caballos.
Sin embargo, la medida también enfrenta oposición dentro del sector laboral. El sindicato Transport Workers Union, que representa a conductores y propietarios de carruajes, anunció su intención de acudir a los tribunales para intentar frenar la prohibición, al considerar que perjudica económicamente a quienes dependen de este trabajo.
¿Se eliminarán inmediatamente los carruajes?
No. La aprobación del Concejo representa un paso legislativo importante, pero los recorridos no terminarán de inmediato.
La fecha establecida para la eliminación de la actividad es el 1 de junio de 2028. El proyecto contempla que las licencias actuales expiren el 31 de mayo de ese año.
Al cierre de esta edición, la medida había sido aprobada por el Concejo y estaba pendiente de completar el proceso para convertirse en ley. El alcalde Zohran Mamdani ha expresado su respaldo, pero la aprobación municipal no debe confundirse con la entrada en vigor de la prohibición.
De concretarse su implementación, Nueva York pondrá fin a una tradición de aproximadamente 170 años, en medio de un debate que enfrenta la protección de los animales y la seguridad de los visitantes con el sustento económico de las familias vinculadas a la industria.
Fuente: Concejo Municipal de Nueva York, comunicado del 22 de octubre de 2026