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La mujer de 35 años y residente de Albany enfrenta un cargo federal por presuntamente intentar brindar apoyo material a ISIS. Las autoridades aseguran que tenía como objetivo el Capitolio estatal y que había realizado varias visitas al lugar antes de ser arrestada.
ALBANY, NUEVA YORK — Jessica Bowie tiene 35 años y reside en Albany, la misma ciudad donde se encuentra el Capitolio del Estado de Nueva York. Hasta esta semana, su nombre era prácticamente desconocido para el público. Ahora se encuentra en el centro de una investigación federal de seguridad nacional por un supuesto plan para atacar uno de los edificios gubernamentales más importantes del estado.
De acuerdo con una denuncia criminal presentada en una corte federal, investigadores del FBI vincularon a Bowie con diferentes actividades y comunicaciones en línea que las autoridades consideran relacionadas con su presunto apoyo a ISIS, organización designada como terrorista extranjera por Estados Unidos.
Según el Departamento de Justicia, en una cuenta identificada por los investigadores como perteneciente a Bowie aparecieron mensajes contra Estados Unidos y expresiones favorables a ISIS. La denuncia también sostiene que Bowie habría grabado y compartido en Internet una “Bayah”, término utilizado para referirse a un juramento formal de lealtad, que en este caso las autoridades aseguran estaba dirigido a ISIS.
El Capitolio habría sido seleccionado como objetivo
La investigación federal sostiene que el interés de Bowie habría pasado de las conversaciones en Internet a la planificación de una acción concreta.
Según la denuncia, entre aproximadamente el 21 de julio y el 9 de agosto de 2026, Bowie caminó alrededor del Capitolio del Estado de Nueva York en unas cinco ocasiones diferentes.
Las autoridades aseguran que durante esas visitas tomó fotografías y recopiló información sobre el edificio. En comunicaciones incluidas en el expediente judicial, Bowie habría identificado específicamente el Capitolio como el lugar que quería atacar y habría mostrado interés en hacerlo cuando senadores estatales estuvieran reunidos.
El Departamento de Justicia sostiene que su presunta intención era provocar una explosión dentro o en las inmediaciones del Capitolio, causar la muerte de funcionarios públicos y ocasionar importantes daños al edificio.
Los investigadores también alegan que, después del supuesto ataque, Bowie tenía la intención de abandonar Estados Unidos y viajar a territorio controlado por ISIS en Siria.
Una investigación que avanzaba en secreto
Mientras Bowie presuntamente desarrollaba sus planes, agentes federales seguían sus actividades.
La denuncia judicial describe comunicaciones con fuentes confidenciales que Bowie creía vinculadas a ISIS. De acuerdo con los investigadores, durante esas conversaciones habría discutido diferentes aspectos del supuesto ataque, incluyendo el objetivo seleccionado y sus intenciones posteriores.
El expediente también sostiene que Bowie buscó obtener un arma de fuego que pudiera ocultar bajo su ropa y utilizar en caso de encontrarse con agentes policiales durante la operación.
Según la denuncia, el 19 de agosto de 2026, Bowie se reunió con personas que ella creía que podían proporcionarle un arma y un artefacto explosivo.
La documentación judicial señala que el arma y el dispositivo que le fueron mostrados eran inertes, por lo que no podían funcionar como armas reales.
El momento del arresto
Fue entonces cuando terminó la operación.
El 19 de agosto, agentes del orden arrestaron a Jessica Bowie cuando, según el Departamento de Justicia, tomó posesión de lo que ella creía que era un artefacto explosivo destinado a ser utilizado contra el Capitolio del Estado de Nueva York y senadores estatales.
Al día siguiente, 20 de agosto de 2026, Bowie compareció ante el juez magistrado federal Daniel J. Stewart en Albany.
La mujer fue acusada de intentar proporcionar apoyo material o recursos a una organización terrorista extranjera designada, en referencia a ISIS.
El cargo federal contempla una pena máxima de 20 años de prisión, una multa de hasta $250,000 y la posibilidad de libertad supervisada de por vida si eventualmente fuera declarada culpable.
Bowie permanece detenida mientras continúa el proceso judicial.
El caso continúa abierto
La investigación está a cargo del FBI, con asistencia del Servicio Secreto de Estados Unidos, Homeland Security Investigations, la Policía Estatal de Nueva York, la Oficina del Sheriff del Condado de Albany y el Departamento de Policía de Albany.
El caso está siendo procesado por la Sección de Contraterrorismo de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia y la Fiscalía Federal del Distrito Norte de Nueva York.
Importante: Jessica Bowie ha sido acusada, pero no declarada culpable. Los cargos contenidos en la denuncia criminal constituyen alegaciones del Gobierno y Bowie mantiene la presunción de inocencia mientras no se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.
Fuente principal: Departamento de Justicia de Estados Unidos y denuncia criminal federal presentada el 20 de agosto de 2026, caso 1:26-mj-00189-DJS.