REDACCION DELAZONAORIENTAL.NET
El Departamento de Bomberos de Nueva York publicó la cuarta edición de su informe sobre los efectos de salud sufridos por miembros del FDNY que participaron en las labores posteriores a los atentados del World Trade Center.
NUEVA YORK.– A pocos días de cumplirse 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) presentó un nuevo informe sobre las consecuencias que las operaciones de rescate y recuperación en el World Trade Center han tenido en la salud de sus miembros.
El documento fue presentado el pasado 1 de septiembre por la comisionada del FDNY, Lillian Bonsignore, el jefe del Departamento, John Esposito, y el director médico, David J. Prezant, durante una sesión informativa pública.
Se trata de la cuarta edición del “FDNY September 11th Health Impacts Report”, una serie de informes que documenta, a lo largo del tiempo, las enfermedades y efectos médicos asociados con la exposición de bomberos y otros miembros del departamento a las condiciones del World Trade Center después de los ataques. Las versiones anteriores fueron publicadas en 2007, 2016 y 2021.
El 11-S dejó consecuencias que continúan décadas después
Tras el colapso de las Torres Gemelas, miles de integrantes del FDNY participaron en labores de búsqueda, rescate y recuperación, permaneciendo durante días y meses en una zona contaminada por polvo, humo, escombros y sustancias peligrosas.
La nueva edición del informe busca mostrar cómo esa exposición ha tenido consecuencias médicas prolongadas entre quienes participaron en aquellas operaciones, al tiempo que sirve como una herramienta para continuar evaluando los efectos del 11-S sobre la salud de los primeros respondedores.
El FDNY explicó que la publicación coincide con la conmemoración de los 25 años de los atentados, en un momento en que la ciudad vuelve a reconocer no solo a quienes perdieron la vida aquella mañana, sino también a quienes posteriormente desarrollaron enfermedades relacionadas con su trabajo en Ground Zero.
Una historia que no terminó el 11 de septiembre
La publicación del informe vuelve a poner sobre la mesa una realidad que ha acompañado a Nueva York durante un cuarto de siglo: para miles de socorristas, trabajadores y voluntarios, las consecuencias del 11-S continuaron mucho después de que terminaran las labores iniciales de emergencia.
Bomberos, policías, personal médico, trabajadores de limpieza, construcción y otras personas que participaron en las labores posteriores estuvieron expuestos durante largos períodos a condiciones que posteriormente han sido vinculadas con diferentes problemas de salud.
Por esa razón, los estudios médicos relacionados con el World Trade Center se han convertido en una parte fundamental de la memoria y del seguimiento sanitario de quienes respondieron a la tragedia.
25 años después, el impacto sigue siendo parte de la historia de Nueva York
La presentación del informe ocurre en medio de una serie de actividades conmemorativas por el 25.º aniversario del 11-S, que incluyen ceremonias, homenajes, momentos de silencio y actos de reconocimiento a víctimas, sobrevivientes y primeros respondedores.
Para el FDNY, la nueva publicación representa también una forma de documentar científicamente el costo humano que tuvo la respuesta a los atentados y de mantener atención sobre quienes continúan enfrentando consecuencias médicas derivadas de aquella jornada.
A 25 años del 11 de septiembre, el informe refuerza una conclusión que se ha vuelto cada vez más evidente en Nueva York: el impacto del 11-S no terminó con el colapso de las Torres Gemelas; continúa reflejándose en la salud de quienes acudieron a ayudar.